Inicio Opinión Homenaje a los docentes de la cancha

Homenaje a los docentes de la cancha

0
0

De nuevo, otra semana más, me dirijo a todos vosotros para rendir un sentido homenaje a estas personas tan importantes en el desarrollo de los jóvenes que se inician o ya han comenzado la práctica de un deporte. Sí amigos lectores, me refiero al «ENTRENADOR».

Vayamos por partes. Hoy día, que vivimos en un mundo tecnológico, de instantaneidad en las noticias, de transmisión al momento de todo lo que ocurre y acontece, quiero hacer un alto en el tiempo y retroceder, sólo durante unas líneas, unos 35 años. Me explico:

Manejan con solvencia los reglamentos, hecho que se agradece, las distintas situaciones de juego, sus peculiaridades, sus excepciones y de forma global, un conocimiento amplio de dicho deporte en concreto.

Este «mozo» que os escribe, por aquellas fechas jugaba al baloncesto en un equipo ya desaparecido, pero con mucha solera, el G.A.B. Las canchas eran de cemento, al aire libre…etc. Pero ya de aquella teníamos en el equipo la figura del entrenador. Eran personas con gran sapiencia del deporte, con temperamento, con seriedad, con muchas virtudes, pero con una carencia ajena a su voluntad y debida únicamente a que en esos años, no se habían producido los cambios y avances en el campo de las Ciencias de la Educación y Sociales: el empleo de criterios pedagógicos que afrontan la gestión de grupos y las habilidades sociales requeridas, así como su consecución.

Hecha esta importante salvedad, retorno al presente. Esta persona, el Entrenador, a día de hoy lleva a sus espaldas una gran, gran mochila. En ésta, ahora veremos que contiene, se esconden con mucho mimo, unos valores, unas actitudes, unas aptitudes y conocimientos que paso a compartir con vosotros.

Según abro esta mochila, me encuentro con una formación técnica del deporte, en nuestro caso el basket, muy profesionalizada. Los cursos que reciben, así como su forrmación permanente en la materia, garantizan un conocimiento del deporte en su conjunto. Manejan con solvencia los reglamentos, hecho que se agradece, las distintas situaciones de juego, sus peculiaridades, sus excepciones y de forma global, un conocimiento amplio de dicho deporte en concreto. Es obvio, hoy por hoy, ya que la revolución que supuso la aparición de Internet y el acceso globalizado a todos los documentos, cursos, actualizaciones, test, formación, informaciones, etc, han cambiado nuestras vidas, nuestro acceso a la preciada “ información “.

Extraigo de nuevo, en este caso, la capacidad que han de tener de gestionar grupos. Hecho relevante hoy por hoy, sin el cuál es muy difícil, por no decir imposible , el adecuado tratamiento de un equipo. Es decir, conocen las herramientas necesarias para desempeñar su trabajo con cada uno de sus grupos, sus equipos.

Sigo buscando y aparecen una serie de virtudes. Os digo: la paciencia. Sí, esta capacidad de la persona, que se adquiere y se potencia, con el trato directo con el equipo. Esta virtud, no es baladí, es fundamental en el desarrollo diario de los entrenamientos, de los partidos, de los campus…etc. Sin esta virtud, representada por excelencia en el Santo Job, sería imposible dedicarse a esta bendita profesión y devoción.

Ahora que veo mejor el fondo de la mochila, me topo con la empatía. Fundamental y necesaria en cualquier relación social con grupos y personalizada en cada jugador. Esta habilidad social implica que el entrenador ha de ponerse en el pellejo de cada persona que conforma el equipo, intentar sentir y entender lo que piensa cada chico, lo que piensa, el por qué, los cómos, es decir, un abanico de emociones y sentimientos. Parece fácil , pero sólo lo parece. Realmente es complicado. Cada uno somos de una forma de ser, de sentir, de sufrir…etc.

Es la persona en sí misma.

Sigo haciendo hueco y aparece la “doble responsabilidad “. La responsabilidad que tenéis como adultos, como formadores de estos jóvenes, de transmitir los valores que vuestro puesto y deber conllevan. Responsabilidad de haceros cargo de unos menores con todo lo que implica, muchísimo, penalmente, civilmente, socialmente…etc.

Oteo el fondo de vuestra mochila y extraigo con gran placer personal, el interior del entrenador : su persona. No olvido y quiero recordar a nuestros lectores, que este profesional siente, comparte, enseña, forma, aglutina, reprende, pero sobre todo, quiere. Quiere a sus jugadores, a su club, a su afición, a este deporte, a los valores de éste, quiere en definitiva, lo mejor para su equipo.

Por último, encuentro en su mochila, su vocación, su devoción y dedicación hacia su importante trabajo. A su deporte, a su pasión, a su vida.

Llegado hasta aquí, y no es por casualidad, hoy 31 de octubre, celebramos el día del profesor, del docente ( mi formación universitaria es en el campo de la pedagogía ). Pues sepáis queridos lectores, que también hoy celebro y comparto con todos los entrenadores la Gran Responsabilidad de educar, formar y favorecer el desarrollo transversal de estos jóvenes. Ni que decir tiene que cada uno en su campo. Todos somos los garantes de la correcta evolución de estos chicos.

Siento tener que ir despidiéndome de vosotros, pero antes y con vuestro permiso, deciros “ GRACIAS “por vuestra labor, por vuestra dedicación, por vuestra paciencia.

Gracias por vuestra mochila que tan orgullosos lleváis a la espalda. Gracias por vuestras horas de insomnio, por vuestro tiempo, por vuestra dedicación, por los éxitos, por las derrotas, por vuestra vida dedicada a los jóvenes. Realmente no se os valora como merecéis, pero un servidor, también quiere daros las gracias.

Por último, encuentro en su mochila, su vocación, su devoción y dedicación hacia su importante trabajo. A su deporte, a su pasión, a su vida.

Cada partido aprendo de vosotros y no pedís nada a cambio. Para mí, en mi percepción personal de esta vida estáis en un lugar de privilegio. Por la estima que tengo a vuestra función, por su importancia y porque así lo siento.

No quiero pasar por alto, ni que se nos escape, el grato recuerdo y agradecimiento que todos los deportistas tienen a sus primeros entrenadores. Siempre los tienen presente, saben que han sido imprescindibles en su formación y desarrollo deportivo, pero sobre todo, como Personas. Han contribuido al crecimiento de estos jóvenes que un día, eligieron la práctica de este gran deporte. A su formación, a su entrega, al respeto por el compañero, al respeto de su equipo, a crecer.

Por lo expuesto, por lo que me quedo en el tintero, por todo lo que representan, por todo el bien que hacen en los jóvenes, por muchas virtudes más, la sociedad debemos estar siempre agradecidos a vuestra labor. Os «prestamos» unos hijos durante unas cuantas horas semanales para que aprendan un deporte, para que compitan, para que disfruten…y además nos los entregáis con todos esos valores infundidos. Todo agradecimiento será siempre escaso, pero desde la grada, desde este vuestro balcón, del que intenta contar todo vuestro trabajo de forma somera,

GRACIAS docentes de las canchas, gracias amigos, GRACIAS ENTRENADORES.

Fdo.: Santos García

Compártenos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Recomendamos

OPINIÓN: Nos llevamos los tres puntos, pero no la tranquilidad

Lo más positivo que podemos sacar del día de hoy es la actuación de Julián Luque, junto co…