Inicio Fútbol 2a División B Bandera blanca sin Aridane ni Señé

Bandera blanca sin Aridane ni Señé

0
2
  • Partido sin goles en Valladolid. El equipo dirigido por Cea estuvo mas cercas del gol, pero aun asi no fueron capaces de conseguirlo

Se presentaba la Cultural en Zorilla viviendo en un cuento de hadas tras los últimos tres encuentros ligueros y la bendición de la copa con la intención de seguir sumando y abonados a la buena racha de resultados, que no de juego, que venía consiguiendo en el mes de Octubre.
Pero la baja de Aridane, sustituido por Zelu en una especie de falso nueve, sumado a la suplencia de dos jugadores de desborde como Hugo Rodríguez y Ortiz dificultaban mucho las cosa al equipo Leonés, que iba a tener muchos problemas ofensivos.

El encuentro empezó sin un dominador claro, los dos equipos entraron al verde sin las ideas muy claras y se tradujo en jugadas que nunca llegaban a finalizarse en ninguna de las porterías. La losa cayó sobre la Cultural con la lesión de Señé, que abandonaba el campo con unos pinchazos y sin querer forzar para no empeorar la situación. Por el jugador catalan saltó al campo Mancebo, jugador que no ha tenido demasiados minutos para demostrar su valía y se enfrentaba a una buena oportunida, cosa que aprovechó con solvencia y buenos pases. De perfil algo mas defensivo que Señé, el equipo perdía cada vez más potencial atacante.

La lesión se Señé se tradujo en un dominio del Promesas, en los pies de Waldo, su mejor jugador en la tarde de hoy. El delantero extremeño fue un dolor de cabeza constante para el equipo de León, donde Antonio se vió forzado a pegarse a él en el marcaje, jugando así de lateral, más concentrado en tareas defensivas que de subir a posiciones de remate, lo que costaba a la Cultural en su salida de balón, provocando el mal endémico de las pérdidas de balones fáciles y de pases directos a la espalda de la defensa, lo que fué el mayor peligro del Valladolid en todo el encuentro.

Tras el dominio vallisoletano la Cultu tuvo amagos de despertarse, primero en una fase frenética de ida y vuelta, donde la cultural pidió un penalti sobre Antonio, que fue el mejor de la primera parte y Palatsí realizó una grandísima parada y después en un claro dominio leonés donde Zelu no estuvo acertado en la finalización.

Tras el descanso llega la segunda mala noticia, Antonio se queda en las duchas debido a una sobrecarga, saliendo Yeray, lo que cambió la cara del equipo, dominando casi totalmente la segunda mitad, con buenas llegadas del jugador canario, el cual dispuso de la mejor ocasión del encuentro, un remate de cabeza a bocajarro que sacó bien el portero del Valladolid.

La Cultu llegaba bien arriba, pero acusó la falta de referencia y las diagonales de Liberto y Zelu no encontraban destino. El equipo era caótico en sus posiciones y se quedaba sin ideas al pasar de los tres cuartos. Iván, capitán sobre el campo, estuvo muy expeditivo en sus labores de control a los atacantes y Mancebo y Yeray combinaban bien, sin embargo la pelota no llegaba a posiciones favorables de disparo.

Al pasar los minutos los dos equipos firmaron una tregua, que en ningún momento hubo en las gradas con la ya conocida rivalidad entre aficiones, La Cultural cambiando a Liberto, muy móvil pero poco acertado en los últimos metros, por Saúl y el Valladolid a Pedrosa por Socorro para tener mas hombres de contención.
Al final reparto de puntos, con una Cultural desordenada y echando de menos a su única referencia en plantilla y un Promesas que tuvo sus oportunidades y se marcha satisfecho por sus cualidades defensivas.

La Cultural tiene que hacer mucho más si quiere convencer a la afición a que aspira realmente al ascenso, el empate en Zorrilla no es suficiente y menos con la actitud del final del partido de ni siquiera intentarlo. Sin embargo sigue sumando puntos con todo en contra. Sin su delantero, sin su estrella, con el Barcelona nublando la mente y con menos descanso que el resto de equipos debido al partido de copa. Pero no hay excusas en un equipo al que se presupone campeon, y la falta de un sistema reconocible y de unos mecanismos claros de juego dificultan aun mas pensar en esto como en un equipo bien engrasado y no mas bien en once jugadores sobre el tapete que juegan a lo que pueden y saben, por lo que el trabajo desde el banquillo no parece ni suficiente ni eficaz.

El Reino espera para confirmar la mejora, o para agotar la poca paciencia que le queda ya al respetable.

Compártenos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Recomendamos

El Olimpico no puede sumar en casa del Rayo

El Olímpico de León adolece de puntería de cara a gol y suma una nueva jornada sin puntuar…